El partido enfrentaba a dos filosofías ofensivas lideradas por dos de los mejores anotadores que han pisado suelo europeo: Dražen Petrović por el Real Madrid y Oscar Schmidt por el Snaidero Caserta. Lo que el mundo presenció fue un bombardeo constante que terminó con un marcador estratosférico de 117-113 tras una prórroga.
1. El vendaval de Petrović
Desde el salto inicial, el «Genio de Šibenik» asumió la responsabilidad absoluta. El Real Madrid jugaba para él, y él respondía con una eficacia aterradora. Petrović anotó 62 de los 117 puntos de su equipo (más del 50%), una cifra que hoy parece de videojuego.
2. La resistencia italiana
A pesar de la exhibición de Dražen, el Snaidero Caserta nunca bajó los brazos. Oscar Schmidt (44 puntos) y el base Nando Gentile (34 puntos) respondieron a cada golpe. El Caserta jugaba un baloncesto fluido y valiente, logrando forzar el empate a 102 al final del tiempo reglamentario.
3. La prórroga y el desenlace
En el tiempo extra, la tensión fue máxima. Sin embargo, el Real Madrid contaba con una mayor profundidad de plantilla. Mientras el Caserta dependía casi exclusivamente de sus estrellas, jugadores como Johnny Rogers y Fernando Martín aportaron la solidez necesaria bajo los aros para sellar la victoria blanca.
