El 24 de enero de 1988, el FC Barcelona encajó una inesperada derrota en el Camp Nou frente al CA Osasuna en el partido correspondiente a la jornada 19 de la temporada 1987-88 de Liga. En un encuentro muy disputado, el conjunto navarro se llevó la victoria por 0-1 gracias a una actuación defensiva muy sólida y a su eficacia en las escasas ocasiones de las que dispuso.
El Barcelona, pese a dominar el juego y generar varias oportunidades de gol, fue incapaz de superar el orden y la disciplina de la zaga rojilla. El resultado reflejó la irregularidad azulgrana durante aquella campaña y supuso uno de los triunfos más destacados de Osasuna a domicilio en la década de los ochenta, consolidando su imagen de equipo competitivo y combativo en el fútbol español de la época.
