Montaplex





Montaplex: La Magia en un Sobre de Papel que Marcó Nuestra Infancia

Cierra los ojos por un momento y viaja en el tiempo. Es domingo por la mañana, tienes unas cuantas pesetas en el bolsillo y corres hacia el kiosco de tu barrio. Entre cómics, chicles y cromos, hay algo colgando de una cuerda con pinzas que llama tu atención: unos pequeños sobres de papel con ilustraciones fascinantes de batallas épicas, astronautas o vaqueros.

Has encontrado un sobre de Montaplex.

Para toda una generación que creció en España entre los años 60 y los 80, la palabra Montaplex no es solo el nombre de una marca; es un pasaporte directo a la nostalgia. Es el recuerdo de batallas libradas en el pasillo de casa, de fortalezas construidas con cojines y de tardes enteras de imaginación desbordante.


La Experiencia del Sobre Sorpresa

Lo que hacía especial a Montaplex no era solo el juguete en sí, sino el ritual completo. Comprar un sobre era una experiencia que comenzaba mucho antes de jugar:

  • La elección: Observar las vibrantes (y a veces exageradas) ilustraciones de las portadas de los sobres para decidir si hoy querías ser un general romano, un comandante de la Segunda Guerra Mundial o un explorador espacial.

  • El rasgado: Ese sonido inconfundible al abrir el sobre de papel, ansioso por descubrir el contenido.

  • La «colada»: Encontrarse con esa matriz de plástico (la colada) de la que tenías que separar cuidadosamente a los soldaditos, los vehículos y las armas, a veces usando los dientes o dejándote los dedos en el intento.

Un Universo de Plástico en Miniatura

La variedad de temáticas que ofrecía Montaplex (y sus marcas hermanas o fabricantes como ESJU o Serjan) era prácticamente inabarcable. Con un solo color de plástico inyectado —ya fuera verde militar, azul, rojo o aquel gris plateado tan característico— lograban crear mundos enteros.

Las colecciones más populares incluían:

  • Conflictos Bélicos: Desde la Segunda Guerra Mundial hasta guerras modernas, con infantería, tanques y aviones a una escala que desafiaba toda lógica.

  • El Salvaje Oeste: Indios, vaqueros, fuertes de madera y diligencias.

  • Aventuras Históricas: Romanos, vikingos, caballeros medievales y piratas.

  • Ciencia Ficción: Naves espaciales, alienígenas y astronautas que nos hacían soñar con el futuro.

«Con un simple sobre de unas pocas pesetas, Montaplex nos entregaba el guion; nosotros poníamos la imaginación y los efectos especiales.


¿Por qué coleccionamos Montaplex hoy en día?

Hoy, aquellas figuritas de plástico monocromático han dejado el suelo del salón para ocupar lugares de honor en vitrinas y estanterías. El coleccionismo de Montaplex vive una época dorada, y los motivos van mucho más allá del simple valor material:

  • Preservación de la Memoria: Cada sobre sin abrir, cada figura intacta, es un trozo de la historia de la industria juguetera española y de nuestra propia historia personal.

  • La Caza del Tesoro: Encontrar ese sobre específico que tuviste de niño, o conseguir una colada rara en un color inusual, proporciona una satisfacción inmensa.

  • Comunidad: Compartir anécdotas, identificar figuras sin clasificar y hablar sobre variaciones de moldes con otros apasionados del hobby.

Bienvenidos al Refugio de la Nostalgia

En esta web queremos rendir homenaje a esos pequeños pedazos de plástico que nos hicieron tan felices. Aquí encontrarás catálogos, fotos detalladas, historia de las colecciones, consejos para conservación y un espacio para que compartas tus propias «batallas».

Ya seas un coleccionista veterano que busca esa pieza que le falta, o alguien que simplemente ha recordado de golpe a qué olía el interior de un sobre de Montaplex, estás en el lugar adecuado.

¡Prepara tus tropas, la batalla no ha hecho más que empezar!