El 10 de mayo al finalizar la etapa de la vuelta a España entre Santoña y Lagos de Covadonga, Perico Delgado hacia estas declaraciones en Televisión Española.
Ese mismo dia, por la noche, Jose Maria Garcia contestaba a Perico Delgado en su programa Supergarcia
Al dia Siguiente, 11 de Mayo de 1989, Nuevamente Jose Maria Garcia cargaba contra Perico Delgado y Reynolds en directo en su programa de Supergarcia
La polémica entre José María García y Perico Delgado durante la Vuelta a España de 1989 fue un enfrentamiento público y virulento que alcanzó su clímax en las etapas finales, marcado por acusaciones de compra de carrera y tensiones personales acumuladas.
Surgió en un contexto de rivalidad previa, exacerbada por el apoyo inicial de García a Delgado en 1985 y su posterior «traición» al fichar por la competencia radial en 1986.
Contexto previo
García había influido decisivamente en la Vuelta de 1985 ayudando a Delgado a ganar, ordenando a directores de equipo no perseguir su escapada épica hacia Segovia. Sin embargo, la relación se rompió cuando Delgado se convirtió en comentarista de la SER, lo que García vio como deslealtad, tildándolo de «antiespañol» por priorizar el Giro sobre la Vuelta en 1988. Esta guerra se intensificó en 1989, con García llamando al equipo Reynolds «el equipo navarro» para no promocionarlo.
Estalla en Lagos de Covadonga
Tras la etapa de Lagos de Covadonga, Delgado estalló en TVE acusando públicamente a «una persona en los medios» (García) de estar en contra suya y del Reynolds, deseando que perdiera. García replicó esa noche en su programa Supergarcía con descalificaciones feroces, usando építetos contra Delgado. La tensión era tal que un aficionado agredió físicamente a García en la meta, reflejando el paroxismo fanático.
Clímax con Ivanov y el sobre
En la penúltima etapa (Collado Villalba-Destilerías DYC), con Delgado sufriendo en Navacerrada ante ataques de Fabio Parra (Kelme), el soviético Ivan Ivanov ayudó inesperadamente tirando del líder, neutralizando la escapada colombiana. Al día siguiente, cámaras captaron a Delgado pasando un sobre a Ivanov antes de la salida a Madrid: García lo denunció como pago por «venderse», acusando al Reynolds de comprar la carrera con «ladrones y filibusteros»; Delgado alegó que eran sus señas personales. El público en la meta gritó «García cabrón, Perico campeón», sellando la victoria de Delgado por 35 segundos sobre Parra.
Esta bronca radial y mediática simbolizó el poder de García en el ciclismo español de los 80, pero no impidió el triunfo final de Delgado en su segunda Vuelta